sabans

La policía golpea en la puerta con sus nudillos, y en mis tímpanos golpea la insistente llamada de su carcajada detrás de la pared incierta. Desde las entrañas de la casa aflora una carcajada inmensa, aguda, casi humana. Aquí ya aparecen hojitas de borde abatido e incluso otros microlitos con una antigüedad de hasta 70 […]