sabanas franela

Mis amigos habían dejado de sonreír; ahora sus caras se habían tornado en un aterrador espejo de mí mismo. Yo no lo entendía, pero me obligaban a elegir y desprenderme de cualquiera de las dos era como arrancarme un trozo de mí. A mí me fue imposible desvelar la técnica última, pero sin duda salí […]