Si dormimos 8 horas diarias pasamos alrededor de 56 horas entre nuestras sábanas, edredones y almohadas. Es decir, ha permanecido envuelto no más de 36 horas y las manchas de sangre —arterial, venosa e hipostática— calzan perfectamente donde anatómicamente tienen que estar. La Sábana Santa o Sindone es un lienzo de tela con las marcas impresas del cuerpo de Jesús, quien habría sido envuelto supuestamente en ella una vez crucificado. La confección de la sabana bajera se fabrica con tejidos de alta calidad y tratamientos anti ácaros y anti bacterias que permiten la transpiración del cuerpo. La realidad del dolor —desgraciadamente creciente en estos tiempos— también está presente con un protagonismo lacerante. Y entonces descubrimos que hay diversas facetas del dolor humano y que es un estado realmente misterioso: lo conocemos, pero siempre hay algo más por conocer. Detalle de la réplica exacta de la Sábana Santa de Turín que se antes de construirle una capilla en Chambéry, capital del antiguo ducado.