Es allí donde Yahvé habló por primera vez a Abraham 2.000 años antes: «Vete a la tierra que yo te mostraré», la tierra de Canaán. Las hermanas, «vivieron los días pasados con la Síndone como una profunda experiencia espiritual» y, una vez terminada la labor, «nos quedamos huérfanas de Aquel que con tanta bondad nos había visitado a través de su imagen». Dado que no se trata de una materia de fe, la Iglesia no tiene competencia para pronunciarse sobre tales cuestiones. En Antioquía hay una iglesia rupestre conocida como la gruta de San Pedro; fue él su primer obispo. La Sábana Santa pasó por las manos de la mujer de Poncio Pilato, quien también acudió a la tumba; esta se la entregó a san Lucas, quien la escondió hasta que la encontró Pedro. En 1353 la Síndone de Turín está en manos de Juana de Vergy. Empezando por el momento en que la Sábana Santa, la que se expone en Turín, aparece de repente en 1353 en Lirey, un pueblo perdido de la Champaña francesa.

El problema es que esta no ofrece todavía una respuesta definitiva sobre si la denominada Sábana Santa, conservada en la catedral de Turín, es o no el sudario con que se amortajó el cuerpo de Jesucristo tras la crucifixión. El noble caballero jamás desveló cómo se había hecho con la Sábana Santa, añadiendo más leyenda a lo que siempre se había percibido como un secreto. Sin embargo, el lienzo ya ha entrado en la devoción popular, que incluso le atribuye la conversión de Pilatos, deshecho en lágrimas ante la Sábana Santa. En 1418, ante los indicios de una guerra entre Borgoña y Francia, los canónigos de Lirey se la confían a Margarita de Charny, la última de la familia de Godofredo. Ante todo exige de cada individuo, en particular del investigador, un esfuerzo por captar con humildad el mensaje profundo que transmite a su razón y a su vida. Debía tener razón Gardner en que O’toole superaba en artes amatorias a Clark Gable, porque la mismísima Escarlata O’Hara quiso probarlo.

Es un lugar que une el Mediterráneo con Mesopotamia, una ciudad culta, rebosante de orientalismos religiosos. En Sabanalia te ofrecemos una gran variedad de ropa de hogar. Mi reticencia la espoleó y, ya en su casa, insistió en mostrarme el camino del placer quitándose la ropa y con una mano en mi bragueta. En tiempos de Cristo era la tercera ciudad del Imperio romano, sabanas infantiles 90 cosmopolita y tolerante. Con cinco años, sus padres lo llevaron a la tumba de su hermano y le dijeron que él era su reencarnación, una idea que él llegó a creer. Las medidas no concuerdan: esta mide más de cuatro metros de largo, mientras que el Mandilión era poco más que una toalla. Es posible incluso que la experiencia de los actuales creyentes no sea muy diferente: un work in progress en el que cada persona halla solamente dentro de sí misma la respuesta a una pregunta que todavía no ha formulado.

Sin embargo, Fernando tenía dentro de sí una fantasía que consideraba irrealizable y que a la vez le atemorizaba llevar a cabo con Teresa. ” La silueta de su sonrisa se esbozó una vez más. Esta dama descendien­te de Otón la incluye en su dote (se dice, se deduce, lo dirá una descendiente suya) cuando se desposa con Godofredo de Charny. Godofredo de Charny es el prototipo del caballero medieval. Surgen puestos artesanales de re­­cuerdos, imágenes y medallones de la suerte, tal como cuenta Alain Hourseau, biógrafo de Godofredo. Jesús lo «honra con una carta personal» (así lo cuenta Eusebio de Cesarea, Padre de la Iglesia y autor de la Historia eclesiástica). Durante la guerra de los Cien Años es capturado por los ingleses y hace voto de construir una iglesia en Lirey en cuanto sea libre. Se la ha llamado “la reliquia más importante del cristianismo”, pero su autenticidad resulta tan controvertida que incluso la Iglesia prefiere dejar la última palabra al respecto en manos de la ciencia.

La opulenta y culta Constantinopla sufre un saqueo de tres días a manos de los cruzados, quienes se lanzan sobre las reliquias. Y dado el clima de persecución que existe en Jerusalén, es allí también donde se refugia Pedro con muchas reliquias de la Pasión. A pocos kilómetros de Edesa está Harrán, un viejo cruce de ca­­minos que hoy alberga poco más que un puñado de casas con forma de colmena. Todavía son visibles los frescos que recogen su presencia embelleciendo iglesias, casas o esquinas de calles por donde pasó o se detuvo. Pero el día en el que la muerte vino a visitarme se rompió en mil pedazos la confianza que durante años había depositado yo en el saber popular. Sus enfados consistían en permanecer indiferente al mundo durante un tiempo proporcional a la ofensa recibida. Si se busca algo más atrevido, el mundo digital llega arrasando con las estampaciones en el textil. Las muecas de la amargura se apoderaron de ella, tras la mirada. En ningún sitio se menciona que haya una figura humana impresa en la sábana: de existir, Pedro habría hablado de ella, Juan la habría mencionado, sostiene Mauro Pesce, historiador del cristianismo primitivo. Sin embargo, ninguno describe una figura humana impresa en ellos como la que presenta el presunto vestigio sacro de Turín.

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